¿Qué necesita un pueblo para volver a jugar?
Esa fue la pregunta que surgió durante el laboratorio ciudadano de Archivo Imperfecto, dedicado a los juegos tradicionales, las canciones infantiles y la memoria oral de Sancti-Spíritus. A través de conversaciones con vecinos y vecinas, aparecieron nombres propios como Las Primillas, Las Tabas o Tibidí, junto a recuerdos, expresiones locales y formas de jugar que forman parte del patrimonio inmaterial del municipio.
El grupo identificó un reto compartido: si generaciones anteriores apenas pudieron jugar por las exigencias del trabajo, hoy la infancia encuentra nuevas dificultades para hacerlo. La falta de tiempo, la presencia de pantallas, la desaparición de espacios de juego y las restricciones en el uso del espacio público han transformado la manera en que los niños y niñas se relacionan con el pueblo.
El grupo identificó un reto compartido: si generaciones anteriores apenas pudieron jugar por las exigencias del trabajo, hoy la infancia encuentra nuevas dificultades para hacerlo. La falta de tiempo, la presencia de pantallas, la desaparición de espacios de juego y las restricciones en el uso del espacio público han transformado la manera en que los niños y niñas se relacionan con el pueblo.

Como respuesta, el laboratorio diseñó un Remedio Cultural: un Itinerario del Juego, un recorrido por distintos lugares de Sancti-Spíritus donde antiguamente se jugaba y que invita a volver a activar esos espacios.
En cada parada, una pequeña placa presenta un juego tradicional con unas reglas básicas y un código QR que permite escuchar el testimonio sonoro de una persona del pueblo explicando cómo lo recuerda. El recorrido no pretende conservar los juegos como piezas de museo, sino animar a que vuelvan a practicarse y a que nuevas personas compartan sus recuerdos, incorporando sus propias voces al archivo colectivo.